El último escrito
Tres años:
Robert:
Para mí fueron tres años.
Ella insiste que fueron cinco.
Tres años de aproximaciones y huidas, de promesas susurradas y silencios que fingían calma. Tres años en los que el tiempo parecía avanzar y retroceder al mismo compás de nuestros corazones, tres años en los que no fuimos capaces de separarnos.
A veces creo que todo estaba escrito desde aquella primera vez que la llevé a su casa, —cuando la noche parecía inmensa y su sonrisa y su “baiiii” serían siempre para mi — hasta aquel último sábado que pasamos el día juntos sin saber quizá que ya éramos dos desconocidos disfrazados de amantes.
Cinco meses atrás insistió en recogerme en la universidad, habíamos terminado días atrás, nuestras discrepancias como siempre.
La vi esperándome, sentada como copiloto, con esa sonrisa que todavía tiene el poder de desarmarme, como si cada gesto suyo me recordara qué había entregado mis últimos años a su mirada.

